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La
fuente de energía por excelencia en la Tierra es la
proveniente del Sol. A excepción de las energías
geotérmica y nuclear el resto de las fuentes energéticas
empleadas por el ser humano tienen un origen solar. Por
ejemplo, los combustibles fósiles son el resultado
de la energía de origen solar acumulada en determinados
seres vivos que al pasar el tiempo (millones de años)
reaccionan químicamente formando petróleo, gas
o carbón. En la energía eólica, el viento
es el resultado de la diferencia de presión de dos
masas de aire calentadas de manera diferente por la energía
solar. La energía
hidráulica transforma en electricidad la energía
potencial contenida en un gran volumen de agua proveniente
de los ríos y almacenada en una presa. Es la energía
solar la que alimenta el ciclo del agua que sustenta el cauce
de los ríos.
No se debe
olvidar que toda la vida se sustenta gracias al Sol, ya que
las plantas realizan la fotosíntesis por medio de la
energía proveniente del Sol y éstas son el sustento
del resto de la cadena alimenticia.
El Sol es el
centro de nuestro sistema solar. Se trata de una estrella
común con un radio aproximado de 700 000 kilómetros
y una masa equivalente a 324 000 veces la de la Tierra. La
energía que proviene del Sol es el resultado de reacciones
nucleares que se producen en su interior. Se calcula que el
Sol irradia una energía de 4 E26 Julios (una potencia
de 4 E23 Vatios).
la potencia
generada por el Sol es unos doscientos billones de veces más
grande que la generada por todas las plantas industriales
del mundo trabajando a la vez. En
un segundo, el Sol irradia mucha más energía
que la consumida por la humanidad en toda su existencia. Sólo
una pequeña parte de la energía irradiada por
el Sol llega a la superficie terrestre. Sin embargo, ésta
supone al año unas diez mil veces la demanda energética
de toda la población mundial en el mismo periodo, o
lo que es lo mismo, en una hora la Tierra recibe mas energía
de Sol de la que toda la humanidad necesita en todo un año. |