Por
otro lado, fuera de los Estados Unidos, se asiste
a una expansión de los sistemas solares para
el calentamiento del agua. En los países industrializados
con buenos niveles de radiación solar, los
calentadores solares aparecían como una opción
mas para calentar el agua entrando directamente en
pugna comercial con los sistemas de calentamiento
que empleaban los combustibles fósiles o la
electricidad producida por ellos.
El
desarrollo de la competencia dependía básicamente
del precio de los combustibles fósiles. Cuando
el precio de estos era bajo la venta de sistemas solares
se detenía y los sistemas fósiles tomaban
la delantera ayudados por al mayor poder de las grandes
industrias extractoras de recursos energéticos,
capaces de emprender agresivas campañas para
captar clientes. Sin embargo cuando estallaban crisis
políticas que traían aparejadas boicots
de suministro de petróleo y gas, las ventas
de equipos solares se disparaban. Buena prueba de
ello fueron las crisis energéticas de los años
70 donde se asistió a una nueva fase de expansión
de los calentadores solares.
Un
ejemplo claro de lo expuesto lo supone Japón,
que tras la segunda guerra mundial vio florecer también
su industria solar térmica para el calentamiento
de agua. En los años sesenta imperaba en Japón
un modelo de calentador solar de agua que llegó
a alcanzar un notable éxito. Consistía
en un recipiente grande térmicamente aislado
de color negro en su interior el cual se llenaba de
agua y que estaba cubierto por una superficie transparente.
El
esquema de funcionamiento de estos modelos japoneses
era semejante al del Climax estadounidense y como
este tenían el defecto de que perdía
el calor almacenado durante la noche. Afortunadamente
la costumbre japonesa de tomar baños con agua
caliente después de una jornada de trabajo
al final del día coincidía con el momento
óptimo de mayor disponibilidad de agua caliente
en este tipo de sistemas solares.
En
los años 60 Japón tuvo acceso a los
recursos fósiles del oriente medio, lo que
hizo colapsar la industria solar. Sin embargo las
crisis del 73 y del 79 con la súbita subida
de los precios de los combustibles volvió a
reactivar el mercado de los calentadores de agua solares
cuyos modelos ya eran semejantes a los de William
Bailley en EE.UU. Afortunadamente la bajada y estabilización
de los precios de los combustibles fósiles
en los años 80 no logró esta vez acabar
con la industria de los calentadores solares en Japón,
que aún se mantiene hasta la fecha.
Un caso particular lo supone Israel
que debido a su situación política y
a sus múltiples conflictos con las naciones
limítrofes suministradores de petróleo,
ha basado el calentamiento del agua doméstico
en los calentadores solares. Así y sobretodo
a raíz de la guerra de Yom Kipur en Octubre
de 1973 y del boicot de los países árabes,
Israel se volcó en la producción de
calentadores solares para uso doméstico. Esto
provocó que en 1983 el 60% de la población
contara con uno de ellos y que actualmente esta cifra
se haya elevado a más del 90%.
Con
las mencionadas crisis energéticas de los años
70 que provocaron alarmantes subidas de costos de
los combustibles fósiles, se reavivó
el interés de muchos países por las
energías renovables también como medio
para producir electricidad. Así surgen múltiples
programas nacionales que promueven la investigación
y el desarrollo de la energía solar térmica
y de su conversión en energía eléctrica.
En
este contexto y como resultado de los programas de
desarrollo iniciados en los años 70 se inauguran
a principios de los años 80 varias centrales
solares de concentración experimentales de
potencias de entre 0.5 y 5 MW. Sin embargo con la
estabilización del precio de los combustibles
a mediados de los años 80 de nuevo provocó
la falta de interés en torno a las energías
renovables y que en muchos países los programas
se abandonaran o quedarán muy relegados.
Proyecto |
País |
Potencia
(MW) |
Comienzo
operaciones |
SSPS |
España
|
0,5 |
1981 |
EURELIOS |
Italia |
1 |
1981 |
SUNSHINE |
Japón |
1 |
1981 |
Solar
One |
EEUU |
10 |
1982 |
CESA-1 |
España |
1 |
1982 |
MSEE/Cat
B |
EEUU |
1 |
1983 |
THEMIS |
Francia |
2.5 |
1984 |
SPP-5 |
Rusia |
5 |
1986 |
También en 1981 el Ministerio Alemán
de Investigación y Tecnología (BMFT),
con la colaboración de la eléctrica
española Unión Fenosa, financió
y promovió la construcción de la primera
Chimenea solar en el mundo. Esta central solar experimental
se construyo en Manzanares un municipio de la provincia
de Toledo (España) y tenia una potencia eléctrica
de 50KW.
Su
funcionamiento fue satisfactorio por varios años,
sin embargo una tormenta derribó su torre y
nunca se volvió a reparar o reconstruir. Esta
central se basaba en los mismos principios que a principios
del S XX expusiera Cabanyes, aunque no hay evidencia
que los constructores se basaran en la idea del español.

Chimenea
solar de Manzanares
En
la década de los 90 una nueva conciencia medioambientalistas
toma fuerza y diversos organismos locales en diversas
partes del mundo subvencionan y ofrecen ayudas para
la instalación de sistemas de energías
renovables así como de sistemas solares térmicos.
En
el año 1999 el ayuntamiento de Barcelona (España)
aprobó una iniciativa que obligaba a los edificios
nuevos o remodelados a la instalación de sistemas
solares térmicos para calentar el agua sanitaria.
Se trata esta de la primera iniciativa de estas características
aplicada en una gran ciudad europea. Su éxito
sirvió de ejemplo a múltiples normativas
similares que se aplicaron en Europa y en el mundo
y que contribuyeron a que la instalación de
sistemas de calentamiento solar siguiera aumentando.
El
siglo SXXI
En
el S XXI asistimos claramente al despegue definitivo
de las energías renovables y de la energía
solar térmica que responde a varios factores.
Por
un lado los precios de los combustibles fósiles
se han vuelto inestables y con una tendencia general
al alza. Esta situación contrasta con la constante
bajada de costos de las energías renovables.
En un futuro no muy lejano se habla de que las energías
renovables podrán competir en costos con las
fuentes de energías convencionales.
En
algunos casos esta competitividad es ya una realidad.
En este sentido, la energía solar térmica
de baja temperatura para calentar agua es ya claramente
más económica que los sistemas a base
de gas o de electricidad si consideramos el coste
total que tendrá en su vida útil.
Por
otro lado también resurge la conciencia de
que los combustibles fósiles se agotarán
y de que es necesario contar con una alternativa lo
suficientemente desarrollada como para poderlos sustituir
a corto-medio plazo.
Por
ultimo no hay que olvidar el impacto de la contaminación
humana y de las emisiones de Co2 a la atmósfera
que provocan un aumento del efecto invernadero y de
la inestabilidad en los patrones climáticos.
Para enfrentar este grave problema surgieron políticas
comunes internacionales como el protocolo de kyoto
que obligan a la reducción de emisiones de
Co2 que favorece la expansión de las energías
renovables y de la solar térmica.
Diversos
proyectos solares térmicos de concentración
de gran embergadura para obtener electricidad han
sido inaugurados en los últimos años
o lo serán próximamente. Entre ellos
destacan las centrales solares de concentración
en países como España, Estados Unidos,
Marruecos, y Australia entre otros. También
hay que destacar la construcción de chimeneas
solares que se están llevando a cabo y se inaugurarán
en los próximos años en España,
Arabia Saudi y Australia
Ver:
historia de la energía solar térmica
parte I