| La
tortillería La Cruz es una de las varias por
todo México, que han decidido aprovechar el Sol
como fuente de suministro de energía, al amparo
de un proyecto de promoción del gobierno de México
denominado “Mi tortilla”, que busca mejorar
los procesos de fabricación de la tortilla de
maíz. Este programa, por medio de la instalación
de sistemas solares térmicos y de otros procedimientos,
tiene el doble objetivo de lograr un menor impacto ambiental
de este tipo de establecimientos a la vez que el de
ampliar el margen de beneficio de los productores.

Vista
de la tortillería
La
tortilla de maíz y su importancia como alimento
básico
La
tortilla de maíz es un producto básico
de la alimentación cotidiana en los países
de herencia cultural mesoamericana. Actualmente, es
ampliamente consumida en México, Guatemala, el
Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Honduras. Este alimento,
altamente nutritivo y económico, tiene su origen
en las primeras fases de la civilización mesoamericana
y se utiliza no sólo en la elaboración
de los famosos tacos, sino que también juega
un papel protagonista en la preparación de otros
muchos platos populares de la región (como enchiladas,
entomatadas, sopes, gorditas, chilaquiles, tostadas
etc.) o simplemente como acompañamiento en una
función equivalente a la que el pan de trigo
juega en otras regiones del mundo. También, la
masa con las que se elaboran las tortillas, que habitualmente
se compra de igual manera en las tortillerías,
se emplea para la elaboración de otra enorme
cantidad de especialidades culinarias (tamales, atoles,
tlacoyos, etc...).
Al
día se producen millones de kilos de tortillas
en México y centroamérica, ya sea por
procedimientos tradicionales caseros o bien a través
de modernas maquinarias de elaboración capaces
de producir miles de unidades al día. La mayoría
de los establecimientos de venta de tortillas son pequeños
negocios de suministro local, como es el caso de la
tortillería La cruz.
Tortillas
de maíz
El
uso de la energía solar en la producción
de tortillas y masa en la tortillería "La
cruz".
La
práctica totalidad de la instalación solar
de la tortillería se localiza en la cubierta
plana del local. Se trata de un sistema termosifónico,
localmente denominado calentador solar, que consta de
dos grandes colectores de tecnología de tubo
de vacío y 3 tanques de almacenamiento de agua
termoaislados.

Conjunto
de colectores y depósitos en la tortilleria
En
la tortillería, el calor captado por los colectores
solares es usado como aporte energético básico
para elevar la temperatura del agua en la que se hierve
el maíz, junto con un poco de cal, en un procedimiento
clave para la elaboración de la tortilla, denominado
nixtamalización. La Nixtamalización fue
inventada (o descubierta) hace milenios por los pueblos
mesoamericanos y tiene como objetivo ablandar los granos
de maíz secos para hacerlos más fáciles
de moler. A la vez, este proceso mejora de forma muy
importante las características nutricionales
del maíz, ya que aumenta de forma considerable
su valor proteínico y de esta forma lo hace más
completo. Con la nixtamalización del maíz,
se evita una serie de enfermedades y carencias nutricionales
que surgen en la alimentación que tiene como
base el maíz al natural, sin procesar de esta
forma.

Contenedor
con maíz nixtamalizado
En
el esquema de funcionamiento de la instalación
solar en la tortillería la Cruz, el agua se precalienta
en los colectores a una temperatura de entre 75ºC
y 86ºC. Esta agua caliente se hace pasar a continuación
por un calentador de gas que es el encargado de aportar
la fracción de energía complementaria
para alcanzar una temperatura de cocción final
de entre 95ºC y 100ºC.
Este
precalentamiento solar, aunque por si sólo no
es suficiente para cocer el maíz, supone un aporte
muy importante de energía y permite un ahorro
notable de combustible. No resulta igual elevar la temperatura
del agua en un calentador de gas hasta los 100ºC,
partiendo de 80ºC, que hacerlo partiendo de 15ºC.
El salto térmico en el primer caso será
de sólo 20ºC, siendo en el segundo de 85ºC.
En conclusión, hará falta quemar mucho
menos gas para elevar la temperatura del agua precalentada
en los colectores solares que la tomada fria directamente
de la red. Al elevar la temperatura del agua en buena
medida por medio de una fuente de energía gratuita
como es la energía solar, en vez de hacerlo enteramente
con gas, se obtiene un ahorro económico y de
emisiones de gases contaminantes muy importante.
Una
vez que el maíz está cocido y nixtamalizado
y que se ha procedido a retirar las cáscaras
de los granos, es llevado al molino industrial, en el
cual se muele y se confecciona la masa. Esta masa es
llevada luego a la máquina tortillera, la cual
la procesa, la corta, la da forma de tortilla y la cuece.
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Características
técnicas y rendimiento del equipo.
Los colectores solares de tubo de vacío, cuentan
con un total de 100 tubos, que conforman una superficie
total de captación neta de 10.4 metros cuadrados.
Los 3 depósitos tienen una capacidad de 802,6
litros, lo que unido al agua contenida en los tubos
y en las canalizaciones que juntan los distintos componentes,
hacen un total de 1.114 litros. El conjunto de la
instalación (colectores y depósitos)
ocupa una superficie de 13.47 m2.
El
sistema de calentamiento solar se coloca en serie
con el calentador de gas (que recordemos es el encargado
de aportar la fracción de energía calorífica
complementaria para hervir el maíz) y desde
ahí a las canalizaciones de consumo

Colectores
solares

Depósitos
de almacenamiento del agua
Según
indicaciones ofrecidas por los empleados del negocio,
el equipo solar es capaz de proporcionar cada 3 días
un volumen de agua precalentada a entre 75ºC
y los 86ºC, necesaria para realizar la nixtamalización.
El aporte de calor solar gratuito, hace que las compras
de gas que requiere la tortillería para funcionar,
se reduzcan aproximadamente a la mitad, es decir que
el sistema solar tiene una cobertura aproximada del
50% de los requerimientos energéticos para
la nixtamalización.
La
amortización de equipos termosifónicos
para el calentamiento de agua con fines domésticos
en la región central de México se estima
que es de entorno a los dos años. Es decir,
la cantidad de dinero acumulada que se deja de gastar
por no usar tanto gas gracias al equipo solar, iguala
a la empleada en la compra del equipo solar en aproximadamente
2 años. Considerando que un equipo de calentamiento
solar correctamente mantenido, puede llegar a tener
una vida de entorno a los 15 años, el periodo
por el cual se puede usar el equipo solar obteniendo
un ahorro neto de energía, y por tanto de dinero,
puede ser de más de 13 años. Es perfectamente
posible considerar que para una instalación
de estas características, el periodo de amortización
pueda ser semejante o menor, ya que en instalaciones
más grandes la amortización tiende a
realizarse en menos tiempo. Por otro lado, también
hay que tener en cuenta que la actual tendencia general
de los precios de los combustibles fósiles,
entre los que se encuentra el gas, es hacia el aumento,
lo que puede acortar aún más el periodo
de amortización del equipo.
Esta
menor dependencia de los combustibles fósiles
en la elaboración de las tortillas, además
del claro beneficio medioambiental que supone, tiene
otros sociales, ya que hace que el precio de la tortilla
de maíz se haga considerablemente menos vulnerable
a las posibles fluctuaciones del precio del gas, al
tiempo que permite potencialmente una bajada del precio
de la tortilla y a la vez que de un mayor margen de
ganancia para el pequeño productor.
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