La industria
constructora moderna ha olvidado estos principios. Actualmente
se construyen viviendas ignorando por completo el medio
en que se asientan siendo necesarios para mantener el bienestar
en su interior de costosos sistemas de calefacción
y refrigeración que derrochan grandes cantidades
de energía.
Sin embargo,
recientemente y derivado de los problemas ambientales que
supone la obtención de energía de fuentes
de origen fósil, se esta buscando un mayor aprovechamiento
y eficiencia, evitando el derroche energético en
los edificios, sin que se pierda bienestar. En algunos países
de Europa se están revisando los códigos y
normas técnicas de edificación en busca de
un mayor aislamiento de los edificios que evite las enormes
pérdidas de calor de que sufren los edificios modernos.
El realizar
una casa nueva siguiendo criterios bioclimáticos
puede suponer un costo superior de inicio (cuando no similar),
pero supone importantes ventajas económicas al hacerse
en gran medida innecesario el uso de climatizadores con
sus altas demandas energéticas y económicas.
Lo ideal
es lograr que la arquitectura bioclimática se combine
con fuentes de energía renovable, lo que puede llegar
a conseguir un casi total autoabastecimiento de recursos
energéticos.
Los recursos
que emplea la arquitectura bioclimática para lograr
un significativo ahorro energético son:
-Arquitectura
solar pasiva- Aquella que aprovecha al máximo la
energía solar pasiva, es decir aquella que proveniente
del Sol llega de manera directa al interior de la casa por
medio de ventanales, siendo en este caso de vital importancia
la colocación y orientación de los vanos.
-Aislamiento
de muros- Utilizando materiales adecuados, se logra que
las pérdidas de calor sean mínimas a través
de los muros. Así por ejemplo el calor ganado por
medio de la energía solar pasiva queda retenido en
el interior de la casa y no se pierde. El aislamiento resulta
también importante en áreas cálidas
que aíslan el interior más fresco, del exterior
caluroso. También es importante el grosor de los
muros ya que estos al hacer de masa térmica ayudan
a atemperar las temperaturas dentro de la casa en climas
muy extremosos
-Disposición
adecuada de las estancias- Mediante la correcta colocación
de muros y espacios se puede lograr un flujo natural de
aire por convección que traspase el calor de estancias
que están recibiendo calor de manera directa a otras
que no. Por otro lado, en momentos de excesivo calor se
puede lograr corrientes de aire que refresquen el ambiente
del interior de la casa.
-Disposición
adecuada sobre el terreno- La disposición sobre el
terreno es también muy importante para lograr el
bienestar en el interior de la casa. Ésta estará
más o menos expuesta al viento y a la radiación
solar dependiendo de lo que se quiera lograr, en áreas
frías se buscará una orientación protegida
del viento y soleada, en áreas calurosas por el contrario
se buscará la menor exposición al sol posible
y en zonas donde corra la brisa.