|
de acuerdo con el Sector–,como por incluir
medidas discriminatorias y muy perjudiciales para
la fuente renovable.
Entre
estas medidas, destaca una súbita y brutal
reducción de tarifa del 45% para las plantas
fotovoltaicas en suelo, lo que impedirá la
rentabilidad de esas instalaciones. En consecuencia,
el volumen total del mercado solar se reducirá
casi un 50%, desde los 500 MW anuales previstos
por la regulación hasta poco más de
250 MW.
Esta
reducción del mercado, que rompe el pacto
alcanzado hace dos años entre el MITyC y
el Sector, se mantendrá hasta que los costes
de la tecnología hayan bajado en la misma
proporción, algo que llevará años
en las regiones con menos irradiación del
país.
La
industria fotovoltaica española, cuarta del
mundo tras la china, alemana y japonesa, tiene una
capacidad de fabricación superior a los 1.000
MW anuales, con lo que la reforma regulatoria le
obliga, inevitablemente, a depender de los mercados
exteriores sin contar con el respaldo de su mercado
natural.
Adicionalmente,
ASIF estudiará inmediatamente el inicio de
las actuaciones legales oportunas contra la limitación
del derecho a la percepción de prima equivalente
para las instalaciones fotovoltaicas a los 25 años
de vida útil que recoge la nueva regulación,
medida retroactiva y claramente discriminatoria
en relación a las demás fuentes de
energía renovable.
Fin
de la incertidumbre
ASIF
confía en que la nueva regulación
termine con el período de incertidumbre regulatoria
y parálisis al que lleva sometido el mercado
fotovoltaico nacional desde hace más de dos
años. Como resultado, sólo las empresas
diversificadas o con presencia en el extranjero
están consiguiendo sobrevivir. A finales
de 2009, el Sector ya había perdido unos
30.000 puestos de trabajo; desde entonces, la destrucción
de empresas y empleos no ha dejado de aumentar.
ASIF
no consigue comprender el brusco cambio de rumbo
que el Gobierno ha decidido aplicar a la tecnología
fotovoltaica en España, habida cuente de
sus enormes ventajas ambientales, su capacidad para
disminuir la dependencia energética, y su
contribución a la generación de riqueza
y empleo: sólo manteniendo el volumen de
mercado de 500 MW anuales, España habría
ganado 5.000 millones de euros y 40.000 empleos
estables y de calidad hasta 2020.
Si
se hubieran seguido las propuestas de ASIF para
implantar una regulación que incluyera el
autoconsumo de electricidad fotovoltaica, España
podría haber obtenido unos retornos económicos,
ambientales y de seguridad energética todavía
mayores. Con la misma inversión económica
prevista por la regulación anterior, el país
podría disponer de una potencia fotovoltaica
superior a los 17.000 MW en 2020.
La
cifra de potencia instalada propuesta por ASIF para
el final de la década contrasta fuertemente
con los 8.673 MW indicados en el Plan de Acción
Nacional de Energías Renovables, y más
aún con los 6.735 MW planteados recientemente
por la Subcomisión de Energía del
Congreso de los Diputados.
Sobre
ASIF
La
Asociación de la Industria Fotovoltaica (ASIF)
es la asociación estatal de referencia de
la energía solar fotovoltaica en España.
Formada por casi 500 empresas y entidades de toda
la cadena de valor de la tecnología, representa
a la práctica totalidad del sector: promotores,
consultores, ingenierías, fabricantes de
módulos y componentes, distribuidores, instaladores,
centros tecnológicos y formativos, aseguradoras,
empresas de seguridad…
|