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Es
injusta e insostenible la dependencia energética,
de la mayor parte de los países, de unas
fuentes absolutamente mayoritarias como el petróleo
y el gas. Esta dependencia crea tensiones y desequilibrios
económicos regionales, que se ceban en los
bolsillos familiares, los balances de las empresas
y las cuentas públicas. Y la recuperación
tan esperada y deseada, ese aproximadamente 2,5%
que necesita crecer España para crear empleo,
se esfuma.
¿Qué
hay del consumo de calefacción y ACS?
Estos días en prensa se está hablando
mucho de todo tipo de medidas para ahorrar combustibles
y electricidad, dejando de lado el ahorro en calefacción,
agua caliente sanitaria y climatización,
que solo en en sector residencial, representan mas
del 20% del consumo energético total, del
País.
En
2009 se gastaron, según el “Informe
Anual de Consumos Energéticos del año
2009” publicado por el IDAE, 36.207 ktep (kilotoneladas
equivalentes de petróleo) en transporte,
y un poco más de 23.000 ktep en los sectores
residencial, servicios e industria, entre productos
petrolíferos y gas natural, ambos combustibles
importados en casi un 100%.
HAGAMOS
UNA CUENTA COMPARATIVA
Los 13.000 millones de € de las dos fases del
Plan E fueron destinados en su mayor parte a hormigonar,
asfaltar, edificar y colocar más farolas,
etc. Los empleos ”todos ellos temporales”,
desaparecieron en cuanto el dinero se acabó,
dejando más gasto corriente en los Ayuntamientos
en forma de factura eléctrica y mantenimiento.
Si esos mismos 13.000 millones de euros, se hubieran
empleado en calderas de biomasa, habrían
permitido la instalación de unas 325.000
unidades de una media de 150 KW de potencia; esta
tecnología de calderas de biomasa, utiliza
biocombustibles sólidos locales, producidos
en España como astillas, pellets, hueso de
aceituna, cáscaras de frutos secos y otros.
Con estos 13.000 millones de euros se hubiera podido
calefactar 490.000.000 de m2 de Instalaciones Públicas,
para lo que se hubieran consumido casi 15.000.000
de toneladas de biomasa por un importe de 2.750
millones de euros/año; esto hubiera supuesto
un ahorro de entre 3.500 y 5.000 millones de euros
al año en importaciones de hidrocarburos
y gas natural. Un ahorro que hubiera rebajado entorno
a un 12% la factura energética de España,
así como el gasto corriente de las Administraciones
Publicas, en lo concerniente a la compra de combustibles,
en mas del 40%.
Empleos
con bioenergía
Con una inversión de 13.000 millones de euros
se hubieran creado multitud de nuevas empresas y
75.000 empleos directos y otros 35.000 indirectos.
Ambos, empleos fijos, permanentes, estables y de
calidad, independientes de otras inversiones públicas
o privada; además de esto la instalación
de esta enorme cantidad de calderas habría
provocado unas importantes inversiones internacionales,
para la instalación en España de mas
de 15 fabricas de calderas, con un gran componente
de I+D+i.
La gran aportación de la bioenergía,
entre otras, es la cantidad de puestos de trabajo
que genera; estudios avalados por Organismos y Organizaciones
Internacionales como FAO, AEBIOM y otros, aseguran
que en los Países desarrollados, con la bioenergía
se crean 135 empleos directos por cada 10.000 habitantes,
frente a los 9 derivados del uso de petróleo
y del gas mal llamado “natural”. Es
decir, por cada puesto de trabajo relacionado con
los combustibles fósiles, se generan 14 empleos
relacionados con el uso energético de la
biomasa. En España podrían crearse
594.000 puestos de trabajo directos gracias a la
bioenergía para el 2050, todo esto si finalmente
se lleva a la práctica un plan verdaderamente
decidido de difusión de la bioenergía
para uso térmico entre la población.
¿Cómo
realizar el cambio? El modelo de las Empresas de
Servicios Energéticos
Ahora
ya no están los 13.000.- millones de €,
y las distintas Administraciones no tienen dinero
para invertir en los cambios que proponemos, entonces
que hacer?, pues bien, gracias a las empresas de
servicios energéticos (ESE), que se encargan
de la instalación, mantenimiento y suministro
de la energía térmica a sus clientes
–comunidades de vecinos, Administraciones
Locales, Autonómicas o Estatales, etc-, los
usuarios pueden modernizar y hacer más eficientes
sus instalaciones y rebajar su factura con facilidad
y sin tener que desembolsar ninguna cantidad inicial.
Las
ESEs, corren con la inversión inicial y durante
10 o 12 años cobran a los usuarios una cantidad
por amortización de los equipos y por el
consumo propiamente dicho. Al no tener que hacer
el usuario la inversión inicial se facilita
de manera importante la sustitución de calderas
de fósiles por otras de biomasa.
Javier
Díaz González, Presidente de AVEBIOM,
pide en nombre del colectivo que conforma la Asociación
Española de la Bioenergía, a los políticos
de todo rango, que interioricen los enormes beneficios
que el desarrollo de la bioenergía, sobre
todo a nivel de instalaciones térmicas, puede
aportar a España. Ahora es tiempo de acción,
no podemos esperar mas, es el momento de abandonar
el viejo modelo energético de los combustibles
fósiles, que es caro, inestable, peligroso
y contaminante, y cambiarlo por un modelo innovador
y fiable que crea empleo local, reduce la dependencia,
rebaja de forma muy importante la factura energética
y es respetuoso con el medio ambiente.
Avebiom,
la Asociación Española de Valorización
Energética de la Biomasa, ostenta la vicepresidencia
de AEBIOM, la Asociación Europea de la Biomasa.
AVEBIOM, tiene 183 socios con un volumen de facturación
de 2.750 millones de euros, que generan mas de 6.500
empleos.
antoniogonzalo@avebiom.org
Tel.: 687.90.60.25
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