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privadas
y sindicatos en torno a las energías renovables
que han rechazado frontalmente este nuevo Real Decreto
por considerar esta una norma injusta, ya que sólo
afecta a una parte del sector de la energía,
el que menos a contribuido al déficit tarifario,
y que estiman que supondrá el hundimiento
del sector de las energías renovables en
España.
Sin
lugar a dudas resulta dificil de entender que el
gobierno de un país que necesita importar
un 80% de sus fuentes de energía desde el
extranjero, siendo estas además de origen
fósil y contaminante, tome la iniciativa
de paralizar (lo que equivale en la práctica
a hundir) su propio sector de energías renivables,
el cual es líder y referencia mundial y que
además genera año tras año
energía autóctona y limpia. Con ello
se da vía libre a que enormes cantidades
de divisas se vayan del país en la compra
de combustibles fósiles extrangeros y a que
se destruyan miles de empleos, elementos ambos que
no sobran en España en este momento.
Las
reacciones de las principales entidades relacionadas
de alguna manera del sector de las energías
renovables se han ido produciendo desde el anuncio.
Desde
greenpeace España, José Luis García
Ortega, responsable del área de investigación
e incidencia ha señalado que "España
necesita más energías renovables para
crear empleo, reducir las emisiones y romper la
actual dependencia de fuentes de energía
que no tenemos y que cada vez cuestan más".
Por
su parte, la Unión Española Fotovoltaica,
denuncia en un comunicado titulado “UNEF pide
al Gobierno una política energética
equitativa, que comprometa a todo el sector y no
sólo a las renovables” que la moratoria
“Es una medida que agravará la situación
del sector fotovoltaico español, seriamente
afectado, sin que se hayan resuelto los graves problemas
de retroactividad e inseguridad jurídica
que afectan al mismo”. Al mismo tiempo que
señala que la tecnología fotovoltaica
tienen un futuro claro en cualquier política
energética sostenible. Solicita del
Gobierno medidas inmediatas, encaminadas a una nueva
definición del mix energético, de
modo que todas las tecnologías tengan un
espacio razonable, seguro, equitativo y capaz de
generar empleo y contribuir a una reactivación
económica adecuada a las circunstancias actuales.
La
ASIF (Asociación de la Industria Fotovoltaica)
señala que se perderán en el sector
de la fotovoltaica 10.000 puestos de trabajo de
un total de 15.000 (12.000 de ellos directos)
La
Asociación Empresarial Eólica (AEE)
considera que la moratoria es una medida que pone
en peligro su industria y compromete el desarrollo
futuro de este importante sector, así como
las más de 30.000 personas empleadas en el
mismo. Asimismo considera que si se paraliza la
eólica hoy, cuando apenas le quedan unos
años para ser competitiva sin incentivos
y ya ha alcanzado la madurez industrial, se pondría
en riesgo un sector que es líder mundial,
que exporta más de 2.400 millones de euros
al año y es fundamental para la independencia
energética de España.
Javier
Díaz González, Presidente de la Asociación
Española de Valorización Energética
de la Biomasa (AVEBIOM) señala que la biomasa
y el biogás son las únicas renovables
que no han logrado los objetivos marcados en los
distintos Planes de Energías Renovables y
que ahora que daban muestras de arrancaban con cierta
fuerza (mas de 750 MWe en distintas fases de tramitación)
llega este “mazazo del Gobierno y echa por
tierra todas las expectativas”. También
señala que en lo que a la biomasa se refiere,
por cada proyecto de 15 MWe suspendido por el Gobierno
se perderán más de 100 empleos directos,
otros 100 indirectos y más 50 millones de
€ de inversión por cada planta.
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