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Los
productores de tortillas de maíz de la delegación
Milpa Alta de la capital mexicana emplean equipos
solares para el precalentamiento de agua en la producción
de las tortillas de maíz.
En la producción de tortilla mexicana se
requiere la cocción del maíz. en agua
con cal en un proceso denominado nixtamalización.
En la delegación milpa alta del distrito
federal el sol proporciona buena parte del agua
caliente necesaria en el proceso de cocción
a la que solo hay que aportar una cantidad muy reducida
de gas para que llegue a hervir. Además del
calentador solar, se ha dotado a los molinos de
un ordenador molecular que optimiza el uso del gas,
logrando así un importante ahorro extra.
Los
calentadores solares permiten a las tortillerias
ahorrar entre un 70%-80% en gas y resultar más
competitivos de cara al precio final de la tortilla,
un producto básico para la sociedad mexicana.
Esta
iniciativa surgió tras la crisis del maíz.
de 2007 que provocó que el precio de la tortilla
se disparara hasta los 18 pesos el kilo (actualmente
se sitúa entre 8 y 9 pesos mexicanos). Esto
llevó a los productores de tortilla a acogerse
al programa “mi tortilla”. El objetivo
del programa era y es mejorar la eficiencia y competitividad
del sector de la tortilla de maíz. Cada vez
más y más productores se han adherido
a esta iniciativa y ya existen actualmente 350 comercios
del sector en la delegación milpa alta que
han modernizado sus instalaciones con calentadores
solares y con ordenadores moleculares, lo que supone
aproximadamente la mitad de los productores de tortillas
de la delegación.
La
inversión inicial es relativamente alta,
sin embargo con el ahorro de gas, se recupera el
dinero invertido en aproximadamente 2 años.
Considerando que estos equipos de calentamiento
de agua solar pueden funcionar por hasta 15-20 años
se hace evidente el gran ahorro de combustibles,
con su consiguiente ahorro económico y de
emisiones de contaminantes que se logra con esta
aplicación.
Ya se proyecta la implementación de dos programas
más que tienen como objetivo hacer que los
molinos de Milpa Alta sean totalmente sustentables
ecológicamente hablando. Uno de los programas
proyecta la aplicación del biogás
obtenido de la biodigestión de los excrementos
de los cerdos. Con ello se lograría que el
gas que se emplea como fuente de apoyo a la energía
solar fuese ecológico y que el nivel de emisiones
de Co2 en la producción de tortillas se redujese
a cero. Otro proyecto busca reciclar el agua residual
de la producción para evitar la contaminación
que provoca.
Ya
existen propuestas para expandir la iniciativa a
los molinos de todas las delegaciones del Distrito
Federal ante el éxito obtenido en Milpa Alta.
fuente:
la jornada
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