| Lamentablemente
en muchas ocasiones esta agua contiene sales, metales
pesados, microorganismos patógenos e incluso
arsénico, elementos estos tóxicos
que repercuten muy negativamente en la salud de
los locales. El Arsénico, presente en mayor
medida en las aguas dulces de la región,
siempre preferidas a otras de gusto más salado,
cuando es consumido a bajas dosis por largo tiempo,
provoca desde problemas cutáneos hasta cardiovasculares,
hepatorrenales, neurológicos, respiratorios
y hematológicos. También puede producir
malformaciones congénitas y cáncer.
En
este contexto y con la finalidad de mejorar la vida
de los habitantes de este tipo de regiones, los
miembros de la FIBUA idearon un sistema que pudiera
mejorar la calidad del agua, conocedores que el
acceso al agua limpia vale más que los adelantos
en la medicina. La gran ventaja del ingenio solar
desarrollado por los miembros de la FIBUA, es que
es capaz de purificar el agua eliminando microorganismos
patógenos, metales pesados, sales y arsénicos,
empleando para ello un recurso gratuito y abundante
en la región como es el Sol y haciéndolo
además a una escala adecuada para un tipo
de población dispersa.
Para
ello, según explican sus creadores, el sistema
realiza una destilación de doble proceso,
que aumenta el rendimiento de producción
de agua y elimina todo tipo de contaminantes. El
dispositivo cuenta con un sistema primario en circuito
cerrado que es el que se calienta por acción
del sol y transmite el calor al agua de consumo.
El agua de consumo, según descripciones de
los creadores del ingenio, una vez caliente pasa
a un depósito superior donde sufre algo similar
al efecto invernadero y donde se condensa. El agua
condensada es recogida por unas canaletas recubiertas
de dióxido de titanio que produce una reacción
catalítica que mata a los microorganismos,
que la conducen al depósito final de agua
limpia. Para la irradiación del agua, el
dispositivo, en vez de vidrio, cuenta con un tipo
de polímero que deja pasar los rayos ultravioletas.
Según
cálculos de los creadores,el costo del equipo
podría oscilar entre los 3000 y los 5000
pesos argentinos (entre 743.4 y 1.239 dólares
estadounidenses al cambio de hoy) por lo que en
su opinión en caso de contar con apoyo municipal
esta tecnología podría difundirse
rápidamente.
Fuente:
La nación
|