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Se calcula
que el plan podría ahorrar la compra de unos
600 millones de barriles de petróleo de energía
final y la emisión de 300 millones de toneladas
de CO2. De esta forma se podría reducir de
manera muy significativa la dependencia energética
española, y ayudaría a cumplir los
compromisos de reducción emisiones adquiridos
por España a nivel europeo e internacional.
El
parque inmobiliario español cuenta con más
de 25 millones de viviendas, un tercio de las cuales
son segundas residencias o están vacías.
La mayoría de estas casas son poco eficientes
desde el punto de vista energético. El estudio
estima que sería posible rehabilitar 565.000
viviendas al año, por lo que para 2040 ya
se habría rehabilitado el 58% de las viviendas
que existen en la actualidad.
Para
llevar a acabo el plan sería necesario una
inversión anual de 12.500 millones de euros
a partir de 2020 y según CCOO “habría
que desarrollar normativa específica que
defina la certificación energética
para los edificios existentes, un sistema de inspección
técnica energética de edificios, otro
de financiación, así como objetivos
de rehabilitación obligatorios acompañados
de programas ambiciosos de ayudas para que los desarrollen
los ayuntamientos a través de planes de rehabilitación
municipal por barrios o distritos. Es necesario
también la adopción de medidas fiscales
y de apoyo a las energías renovables enfocadas
a las instalaciones térmicas de los edificios
(biomasa, solar térmica, geotérmica…).”
El
estudio señala ocho medidas técnicas
prioritarias de aislamiento e incorporación
de energías renovables que son:
1.
Incorporación o mejora del aislamiento térmico
de la fachada (envolvente).
2.
Incorporación o mejora del aislamiento térmico
e impermeabilización en la cubierta (envolvente).
3.
Incorporación o mejora del aislamiento térmico
y del factor de protección solar de los vidrios
(huecos de fachada).
4.
Mejora de la estanquidad, conductividad y rotura
de puente térmico de las carpinterías
(huecos de fachada).
5.
Incorporación o mejora de elementos de control,
filtración y protección solar en los
huecos de fachada.
6.
Sustitución de combustible (y/o sistemas)
de origen no renovable incorporando el uso de energías
renovables (solar térmica, biomasa, geotérmica…)
para la obtención de climatización
y ACS.
7.
Incorporación de posibles mejoras de rendimiento
y eficiencia energética de los equipos e
instalaciones.
8.
Incorporación del uso de energías
renovables (captadores solares fotovoltaicos, aerogeneradores…)
para la obtención de electricidad.
Fuente:
www.istas.net |