En muchas áreas
empobrecidas del planeta existen dificultades para
la refrigeración de productos tan básicos
como son las vacunas y los alimentos. Solarchill en
un modelo de refrigerador producto de la colaboración
de diversos organismos internacionales que busca proporcionar
un método de refrigeración autónomo,
económico y ecológico para las sociedades
menos favorecidas y que supere los inconvenientes
de otros métodos actualmente empleados.
Métodos
de refrigeración habitualmente usados en áreas
empobrecidas
En estas zonas se tiende
a utilizar 3 distintos modelos de refrigerador; los
de queroseno, los eléctricos y los sistemas
solares con baterías de plomo. Estos sistemas
presentan una serie de desventajas que dificultan
el acceso a la refrigeración a muchas sociedades.
En primer lugar hay
que considerar que todos estos sistemas necesitan
para su funcionamiento de elementos o servicios provenientes
de áreas desarrolladas lo que provoca problemas
de dependencia en estas sociedades empobrecidas.
En el caso de los refrigeradores
de queroseno, surge el problema de la dependencia
total de este combustible, de la regularidad de su
distribución y de sus fluctuaciones de precio
pudiendo no ser accesible para economías deprimidas
en un momento dado. Aparte, en su funcionamiento,
estos refrigeradores resultan altamente nocivos para
el medio ambiente por la gran cantidad de CO2 que
emiten a la atmósfera junto a otros contaminantes.
Los sistemas eléctricos
presentan el problema de que en muchas zonas la red
no es fiable o simplemente este servicio no existe.
El problema de otros
sistemas solares actualmente empleados radica en el
mantenimiento de las baterías, en sus averías
y en que necesitan cambiarse cada cierto número
de años, resultando costoso y creando dependencia.
Por otro lado las baterías una vez agotadas
pueden provocar un fuerte impacto medioambiental si
su manejo como deshecho es inadecuado.
En este contexto nace
el proyecto Solarchill un modelo de refrigerador alimentado
por el Sol y con un sistema de almacenamiento de energía
no basado en baterías.
El
origen del proyecto
La iniciativa del proyecto
parte de una serie de instituciones públicas,
de ONG’s y de organismos dependientes de Naciones
Unidas que unieron sus esfuerzos y recursos en el
desarrollo del proyecto. Las entidades asociadas son:
El instituto de tecnológico danés, la
agencia de desarrollo alemana, Greenpeace internacional,
la organización de programas tecnológicos
para la salud (PATH), el programa de naciones Unidas
para el medio ambiente (PNEUMA), el Fondo Internacional
de las Naciones Unidas para Emergencias de la Infancia
(UNICEF en sus siglas en ingles) y la Organización
Mundial de la Salud (OMS). Otras muchas compañías
como las danesas Danfoss y Vestfrost colaboraron con
sus conocimientos técnicos durante el desarrollo
del proyecto.
Con
la idea de hacerlos lo más accesibles posible,
una vez hayan finalizado las pruebas de optimización
que se están llevando a cabo en varios países
tropicales, la tecnología estará de
libre y gratuita disposición para todo aquel
que quiera fabricarlos.
¿Como
funciona la técnica de refrigeración solarchill?
Solarchill
cuenta con 3 paneles solares fotovoltaicos de 60 Watios
que alimentan un compresor especialmente diseñado
para trabajar con corriente continua. El compresor es
el encargado de transformar la electricidad proveniente
de los paneles en frío.
Solarchill
cuenta con un sistema de almacenamiento original, ya
que en vez de emplear baterías de plomo al igual
que otros modelos de refrigeración solar, almacena
directamente el frío en forma de hielo en una
serie de compartimentos. Este depósito de hielo
esta situado en la parte alta del refrigerador para
provocar que el aire frío descienda por gravedad
hacia el compartimiento de vacunas o alimentos, (ya
que el aire frío es más denso que el caliente
y por lo tanto más pesado). Este sistema de circulación
natural se apoya en unos ventiladores que ayudan a distribuir
el frío cuando los paneles producen energía.
El mecanismo se activa o detiene por medio de un termostato
que ayuda a mantener la temperatura en los niveles deseados.
Todo
el conjunto esta muy bien aislado térmicamente
para permitir la conservación del frío
en los momentos de débil o nula insolación.
Por otra
parte Solarchill se ha dotado de la tecnología
greenfreeze desarrollada por Greenpeace en los años
90 en la cual mediante el uso de hidrocarbonos en la
espuma aislante y en el ciclo de refrigeración
se evita el empleo de fluorocarbonos que perjudican
la capa de ozono y contribuyen al calentamiento global.
Con el
fin de hacerlo más versátil, Solarchill
cuenta con una serie de adaptadores que permiten conectarlo
a la red eléctrica así como a cualquier
otro generador eléctrico incluidos los eólicos,
hidráulicos y otros renovables.
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