| La
energía solar fotovoltaica resulta cara.
Desde una
óptica simplista puede ser cierto. El KW de electricidad
solar fotovoltaica resulta entre 3 y 4 veces más
caro que la producida por medio de combustibles fósiles.
Sin embargo los combustibles fósiles son finitos
y se prevé se acaben hacia mediados de este siglo.
En este proceso de agotamiento sin duda se elevará
el coste de los mismos pudiendo superar el de la generación
fotovoltaica.
Por otro
lado los paneles solares fotovoltaicos ven reducir de manera
progresiva sus precios y ya se anuncian nuevas tecnologías
que se estiman que podrán cambiar totalmente las
cosas.
Por otro
lado, el precio de la generación de electricidad
por medio de combustibles fósiles es engañoso
ya que existen otra serie de problemas que traen aparejados
costes indirectos que no son tenidos en cuenta en el cálculo.
Problemas como son los de salud pública (atención
medica a enfermedades respiratorias y alergias provocadas
por los contaminantes), problemas medioambientales (lluvias
ácidas, mareas negras y los previsibles e inmensos
futuros gastos provocados por el cambio climático)
y sociales (ingentes costes humanos y económicos
en guerras por conseguir el acceso y control del petróleo).
De tener estos factores en cuenta el costo de la energía
convencional resulta inadmisible.
El
factor de conversión de energía solar en energía
eléctrica de los paneles solares es muy reducida.
Los paneles
fotovoltaicos que se pueden encontrar actualmente en el
mercado tienen un rendimiento inferior al 20 %. Sin embargo
los sistemas de obtención de energía través
del petróleo no son superiores. Un coche tiene un
rendimiento de entorno al 10 % lo que significa que de 100
litros, sólo empleará la energía contenida
en 10 litros para conseguir que tenga movimiento, el resto
se pierde en calor inútil y en contaminación.
Por otro
lado las centrales térmicas más avanzadas
sólo tienen un rendimiento del 35% en el mejor de
los casos. Otra ventaja añadida de la energía
solar fotovoltaica es que se consume allí donde se
produce con lo cual se evitan las pérdidas del transporte
que puede llegar a ser de hasta el 10%.
Cuando
no hay luz solar, no hay energía eléctrica
Aspecto que
ha quedado ampliamente superado, ya sea por medio de baterías
que almacenan la energía para los momentos en que
no hay luz solar o mediante la inyección de la energía
a la red eléctrica general para su posterior recuperación
en las horas sin luz natural. Por otra parte la energía
producida por los paneles solares fotovoltaicos es segura,
pues siempre incidirá tarde o temprano el Sol. La
cantidad de horas de Sol directo que reciben los paneles
se puede saber con relativa exactitud gracias a las tablas
climatológicas locales. En cualquier caso siempre
se podrá contar con un mínimo de energía
que se puede producir en función de la media de radiación
solar anual del lugar.
Para
satisfacer las necesidades de electricidad no se dispone
de la suficiente superficie utilizable para colocar paneles
solares fotovoltaicos.
Existe una
importante cantidad de espacios que pueden ser utilizados
como superficies captadoras de energía solar fotovoltaica:
tejados de viviendas, azoteas de grandes superficies y almacenes,
techumbres de aeropuertos, etc. Se ha estimado que en una
ciudad como Barcelona (España) para producir la electricidad
que la ciudad consume, bastaría con un 37 % de la
superficie de la misma. En áreas menos densamente
pobladas este porcentaje resultaría sensiblemente
inferior.
Este
tipo de instalaciones precisa de costosos mantenimientos
Se estima
que el mantenimiento anual que hay que realizar supone un
costo inferior al 1 % del precio de la energía producida.
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