| Para
evitar que el viento en algún momento pueda llevarse
volando los captadores es preciso que la estructura
de soporte ejerza una fuerza hacia el suelo (mediante
pesos) igual a aquella que el viento sea capaz de ejercer
sobre los captadores. Es decir habrá que lastrar
la estructura con un peso que al menos iguale a la fuerza
máxima histórica que haya tenido el viento
en la zona en la que se encuentre la instalación.
También será preciso emplear tortillería
de primera calidad resistente a la corrosión.
Un técnico adecuadamente preparado deberá
tener en cuenta estos factores y lastrar la estructura
adecuadamente
Los
calentadores solares termosifónicos al tener
el tanque cargado de agua llevan incorporado el peso
suficiente para soportar vientos muy fuertes.
Los
rayos
Los
rayos son descargas eléctricas que se producen
en las nubes de tormenta. Los rayos portan inmensas
cantidades de energía con lo que pueden causar
graves daños sobre los objetos en los que caigan.

Las
instalaciones solares al tener sus captadores solares
generalmente en los tejados tienen posibilidades potenciales
de recibir la caída de rayos debido a que el
rayo siempre busca el camino más corto hasta
la tierra que en este caso son los objetos altos.
Es
extraordinariamente excepcional que un rayo llegue a
caer en un captador solar pues si es estadísticamente
muy escasa la probabilidad de que caiga un rayo en un
lugar determinado, en caso de que ocurra, antes lo hará
en un pararrayos o en un árbol. En cualquier
caso si se considera que existe riesgo real de caída
de un rayo en el equipo se recomienda la instalación
de un pararrayos junto a los captadores y dotar de una
tierra física a estos para hacer mínimos
los daños en el caso de que llegue a ocurrir
Independientemente
de la posible caída de un rayo una instalación
solar fotovoltaica deberá contar con una tierra
física por tratarse de una instalación
eléctrica
La
nieve
La
nieve es un tipo de precipitación sólida
que se produce cuando la temperatura del ambiente está
por debajo de los 0 grados en la superficie. El agua
cae en copos formados por cristales de hielo.
La
nieve precipita en las áreas frías del
planeta: En áreas próximas a los polos,
en zonas templadas en invierno y en regiones orográficamente
elevadas (cordilleras, mesetas)

Energía
solar térmica y fotovoltaica- La nieve en si
misma (sin tener en cuenta el frío que trae asociado)
no supone ningún peligro para la integridad de
los captadores solares.
Si
puede en cambio suponer una merma en su eficacia en
algunos casos ya que la nieve tiene la peculiaridad
de que se acumula sobre el lugar en el que cae (al ser
sólida no drena). Así si la nevada es
muy intensa y prolongada se puede dar el caso de que
nos encontremos con una capa de nieve de varios centímetros
de espesor que cubra la parte inferior de los captadores.
Esto puede provocar que la parte enterrada no trabaje
y el rendimiento en conjunto del captador disminuya
proporcionalmente a la cantidad de panel que esté
enterrado. Con el tiempo la parte del captador que recibe
la luz solar calentará el conjunto entero y derretirá
la nieve, sin embargo habremos perdido un valioso tiempo
de captación justo en la época en que
es más necesario.
Para
evitar esto basta con colocar unos soportes que eleven
el captador a un nivel superior al que se tengan datos
estadísticos que puede llegar la nieve.
Por
otro lado la nieve alrededor del captador, siempre que
el captador quede despejado, puede suponer una ventaja,
ya que la nieve al ser blanca refleja la luz del Sol
y ese mayor nivel de luminosidad puede mejorar el rendimiento.
La
nieve viene asociada al frío. Los problemas que
puede ocasionar el frío en las instalaciones
solares térmicas y fotovoltaicas se analiza en
el apartado de “Frío Intenso”
Calor
extremo
El
tiempo caluroso esta provocado por la llegada de la
radiación solar intensa a la superficie de
la tierra. Las zonas más calurosas del planeta
son por consiguiente las zonas que reciben más
radiación solar como son; las zonas intertropicales,
las subtropicales, y las templadas en verano.
Energía
solar térmica. La incidencia
del calor extremo en las instalaciones de energía
solar térmica dependerá del área
climática en donde se encuentren y del dimensionado
de la instalación que se haga en consecuencia
En
zonas Intertropicales y subtropicales con un nivel de
radiación y temperaturas más uniforme
a lo largo del año, el dimensionado de los colectores
y del acumulador, si están bien realizados, guardarán
un equilibrio entre si que evite los sobrecalentamientos
en todas las estaciones. Sólo pueden existir
problemas si se deja de utilizar por una serie de días.
En caso de salir de viaje y que vaya a quedar sin uso
conviene cubrir los colectores.
En
las zonas templadas y frías, con un nivel de
radiación que varía mucho a lo largo del
año, dependerá del uso para el que esté
proyectada la instalación.
Si
el uso de la instalación es preferentemente para
el verano no existe problema ya que en el dimensionado
se habrán previsto los niveles de radiación
altos. Pero si el dimensionado esta pensado para un
uso de la instalación para todo el año
o para el invierno se habrán instalado un número
de colectores grande para captar una cantidad de energía
del Sol suficiente en invierno (cuando irradia poco).
Este gran número de paneles captarán mucha
energía en los momentos de intenso calor del
verano, cuando hay mucha radiación solar, y si
no se toman las medidas adecuadas provocaran sobrecalentamientos.
Estos sobrecalentamientos (con temperaturas del agua
que pueden llegar a los 150 grados centígrados)
pueden arruinar la instalación dado que muchos
materiales que la componen no resisten esas temperaturas
Existen
varios métodos para controlar los sobrecalentamientos
que un instalador cualificado debe de haber previsto
como son: colocación cerca de los colectores
de objetos que produzcan sombras sólo en verano,
los disipadores de calor, emplear el excedente de calor
en verano para calentar el agua de una piscina o incluso
cubrir algunos colectores para que no trabajen.
Energía solar fotovoltaica-
Los paneles solares fotovoltaicos así como el
material eléctrico están preparados para
soportar temperaturas muy altas sin que sufran daño
alguno. El único inconveniente que existe con
el calor extremo es que los paneles solares fotovoltaicos
pierden eficacia progresivamente cuanto más alta
de 25º C es su temperatura.
Frio
extremo
El
frío extremo se produce en áreas en
que la radiación solar llega en poca cantidad.
Suele producirse en áreas próximas a
los polos, en climas templados durante el invierno
y en áreas montañosas.
Energía
solar térmica- El frío
es uno de los elementos que más daño puede
causar en una instalación de energía solar
térmica si no se toman las medidas adecuadas
para contrarrestarlo
El
volumen del agua aumenta cuando pasa del
estado líquido al
sólido, es decir cuando se congela. Las instalaciones
de energía solar térmica están
llenas de agua en sus circuitos. El aumento del volumen
del agua por el congelamiento provoca fuertes tensiones
en las tuberías que terminan por romperlas provocando
fugas múltiples y arruinando la instalación
Existen
algunos procedimientos para evitar este efecto como
son: emplear resistencias eléctricas para mantener
el agua del interior de las tuberías por encima
el punto de congelación o mantener la bomba encendida
bombeando una pequeña cantidad de agua caliente
del día anterior. Sin embargo estos sistemas
resultan costosos o no rentables energéticamente
para los fríos intensos. El método más
empleado consiste en usar un fluido mezcla de agua y
anticongelante que circule por los colectores y por
el interior de las tuberías expuestas al frío.
Este líquido circula por un circuito primario
estanco que traspasa el calor a otro circuito secundario
lleno de agua a través de un intercambiador de
calor. En el circuito secundario es donde se encuentra
el acumulador y de ahí sale el agua para el uso
final.
Dependiendo
del nivel de frío extremo al que se pueda llegar
en un lugar, la proporción de agua y anticongelante
de la mezcla variará. Así en lugares donde
sea potencialmente posible (según anales climatológicos
de temperaturas mínimas) llegar a los -20 Grados
centígrados, será necesario usar en la
mezcla una proporción de anticongelante mayor
que en lugares donde la temperatura mínima registrada
sea de -14 grados centígrados
Energía
solar fotovoltaica- Los paneles y el
equipo eléctrico asociado son inmunes a la acción
del frío extremo, no así las baterías
que pueden legar a congelarse y a echarse a perder.
Existe
una relación importante entre el nivel de carga
que tenga una batería y la temperatura a la que
se congela. Así cuanto más descargada
esté una batería su punto de congelación
más se acercará a los cero grados siendo
por tanto más fácil que se congele. Una
batería totalmente cargada resiste una temperatura
de hasta -60 grados centígrados sin congelarse.
Para
evitar los efectos negativos del frío extremo
en las instalaciones de energía solar fotovoltaica
un técnico adecuadamente formado deberá
dimensionar convenientemente la batería para
evitar que el nivel de descarga sea excesivamente bajo
en los momentos en los que el frío es más
intenso. También existe la posibilidad de mantener
la batería en un compartimiento con calefacción
o al menos en uno en el que no se den temperaturas bajo
cero.
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