¿Quien
promueve el proyecto Desertec?
El
proyecto Desertec ha sido desarrollado e investigado
científicamente por el TREC junto con el Centro
Aeroespacial Alemán (DLR). El TREC es la Trans-Mediterranean
Renewable Energy Cooperation en inglés
(Cooperación transmediterránea de energías
renovables), un organismo fundado por el Club de Roma,
la fundación de hamburgo para la Protección
del Clima y el Centro Nacional de Jordania de investigación
en el campo de las energías renovables (NERC).
El
núcleo del TREC está formado por una
red internacional de cerca de 60 científicos,
políticos y expertos de energías renovables.
Para
difundir la idea con el fin de materializar al proyecto
se creo la fundación Desertec. Esta fundación
cuenta además con redes regionales encargadas
de difundir el concepto a nivel de naciones.
Criticas en
contra de Desertec y argumentos de defensa por parte
de los promotores del proyecto
Distintos
aspectos del proyecto, tanto como el proyecto en si,
han sido criticados desde distintas organizaciones
y desde distintos foros de opinión, Aquí
resaltamos las principales y algunas de las respuestas
que los organizadores del proyecto han dado ante ellas
Modelo
energético centralizado versus descentralizado
- El modelo de Desertec propone la creación
de una gran red eléctrica que conecte centrales
de energías renovables tanto en Europa como
en África y Oriente medio. Algunas críticas
señalan que esto llevaría a que tanto
la producción como la distribución de
la energía producida estarían en manos
de una sola empresa o consorcio. También se
señala que aunque existe cierto reparto, la
mayoría de las empresas que forman el consorcio
son alemanas, entre ellas algunas como Siemens, E.on
o RWE entre las conocidas por ahora. Existe también
algunas empresas no alemanas que se han mostrado interesadas
en el proyecto como la española abengoa, sin
embargo aún no se ha definido cual sería
la participación de esta en el consorcio. En
resumen se critica la concentración en una
única red de un porcentaje tan grande de energía
para toda Europa en manos de un solo consorcio.
Colonialismo
energético-
También algunas voces se han proclamado contrarias
al proyecto al manifestar la opinión de que
se produciría una nueva forma de colonialismo
en la cual de nuevo un recurso natural de África
se extraería para el beneficio de Europa. Es
de esperar que dada la situación económica
mundial muy probablemente la mayoría de la
inversión necesaria vendría de Europa
y que por lo tanto esta esperaría obtener el
mayor beneficio.
Desde
el proyecto Desertec se defienden alegando que las
instalaciones también proveerían electricidad
para el autoconsumo en los propios países fuera
de Europa hasta satisfacer, al menos en cierto punto,
la demanda interna. También se matiza que aquellos
países que cuenten con una fuente energética
fósil propia, podrían optar por vender
su producción renovable a Europa para obtener
divisas mientras usan su combustible fósil
para consumo interno.
Otro aspecto que se alega desde Desertec es que la
energía obtenida también se emplearía
para desalar agua de mar. Con esto los países
norteafricanos y de oriente medio podrían disponer
de importantes cantidades de agua y romper con unos
de los factores que, en opinión de los organizadores
del proyecto, limitan el crecimiento de estos países.
También alegan que en este caso se aprovecharía
un recurso natural extremadamente abundante e inagotable
y en la práctica no monopolizable, ya que fuera
de las instalaciones de Desertec, quedarán
bastísimas extensiones de desierto en las que
es perfectamente posible aprovechar la energía
del sol
Por
último, desde Desertec también se argumenta
que numerosos países del norte de África
y Oriente Medio ya se han mostrado favorables al proyecto
y han ofrecido sus territorios para que se instalen
en ellos las centrales solares y eólicas.
Lamentablemente,
pese a que no es intención de este artículo
juzgar las buenas intenciones del proyecto Desertec,
la situación geopolítica actual, así
como la trayectoria histórica de las relaciones
entre Europa y África de mínimo en los
últimos 500 años, juegan en contra a
la hora de formar una opinión sobre este asunto
Amenazas
a la seguridad energética- Otro
punto duramente criticado es el relativo a la seguridad
de suministro. Los países de la región
del norte de África y Oriente Medio, son considerados
países políticamente inestables. Se
teme que en caso de revolución o conflicto
político de cualquier tipo se pudiera ver cortado
el suministro hacia Europa con el gran problema que
eso supondría.
Desde
Desertec se alega que la red de centrales sería
muy amplia y distribuida por diferentes países,
por lo que en caso de conflicto en uno de ellos, la
mayor parte de la red no quedaría afectada
y se podría compensar sin excesivo problema.
Dependencia
energética- Una
de los aspectos positivos que muchos ven en las energías
renovables es que puede ser producida de forma local
y que evita invertir enormes sumas de dinero en importar
energía del extranjero.
Sin
embargo con este proyecto, según algunos, se
mantendría la dependencia energética
de Europa ya que se volvería a importar energía
de fuera. Es decir se pasaría de importar combustibles
fósiles a importar energías renovables.
Los
creadores del proyecto argumentan que la energía
importada sería solamente el 15-17% de la necesaria
en Europa., mientras que un porcentaje mucho mayor
provendría de la producción renovable,
o de cualquier otra fuente, propia de Europa. Los
creadores de Desertec ven en los desiertos lugares
donde se puede obtener energías renovables
de forma más constante que en Europa. Otras
opiniones argumentan que sería mejor desarrollar
también otras fuentes de energías renovables
que pudieran complementarse con las actualmente más
desarrolladas para permitir una combinación
fiable, como la biomasa, el biogás que se pueden
almacenar o incluso la de las olas. Una buena opción
podría ser la instalación de centrales
termosolares en el sur de Europa y emplear biogás
o biocombustibles para mover sus turbinas de vapor
cuando el sol falte o sea insuficiente.
Alto
costo del proyecto-
Quizá sea esta la cuestión más
difícil al que se enfrenta el desarrollo del
proyecto, ya que, aunque faltan muchos detalles, se
estima que se requerirían 400 mil millones
de Euros para implementar la red. Desde Desertec se
defienden matizando que esta inversión sería
hasta el año 2050 proviniendo además
la mayor parte de ese dinero de la iniciativa privada.
No obstante para permitir la viabilidad durante de
mínimo los diez primeros años, sería
necesario la otorgación por parte de los estados
europeos de primas a la producción que permitieran
a estas fuentes de energía ser competitivas
frente a las fósiles.
Las
primas otorgadas a las renovables de producción
nacional por un estado con dinero público se
justifican ya que incentivandolas se permite que estas
puedan competir con los combustibles fósiles
en la red eléctrica y se evita la salida de
divisas del país para comprar combustibles
fósiles extranjeros, lo que en si beneficia
claramente la economía del país. La
fórmula se vuelve más dudosa cuando
se otorgan esas primas para importar energías
renovables.