El ahorro de agua

La disponibilidad de agua dulce empieza a ser progresivamente menor en el mundo. Es por ello por lo que se impone la necesidad de emplear el agua de una manera mucho más eficiente. Este articulo explica el porque de la falta de agua y maneras de ahorrarla y cuidarla.

El agua es un elemento esencial para la vida así como para el desarrollo de las sociedades humanas. Ninguna forma de vida puede existir sin ella. De la misma forma ninguna sociedad técnicamente avanzada ha prosperado sin disponer abundantemente de ella. Las primeros focos de civilización se desarrollaron en torno a fuentes importantes de agua: Egipto en torno al Nilo, las ciudades mesopotámicas en torno al Tigris y al Eúfrates, la civilización china en torno al río amarillo o los olmecas (mesoamérica, México) en un área con abundantes ríos como el Tonalá, el Coatzacoalcos y el San Juan.

Cascada de agua

Nuestra civilización actual utiliza grandes cantidades de agua para la agricultura, para usos industriales y domésticos. Lamentablemente la disponibilidad de agua dulce empieza a ser progresivamente menor a nivel mundial. Es por ello por lo que se impone la necesidad de emplear el agua de una manera mucho más eficiente, racional y responsable para poder disponer de ella sin carencias y con respeto a las demás formas de vida.

El origen del agua dulce que utilizamos

Nuestro planeta es denominado “el planeta azul” debido a que la mayor parte de su superficie está cubierta de mares de agua. Sin embargo, el agua del mar en estado natural, con su gran concentración de sales, es prácticamente inutilizable por las formas de vida que habitan en las áreas emergidas de la tierra, incluidos nosotros. Para sobrevivir requerimos la denominada agua dulce, que es aquella con bajo contenido en sales. Se calcula que solamente el 2.8 % del agua del mundo es dulce y que tan solo el 0.01% se encuentra en los ríos y lagos.

El agua dulce que utilizamos proviene del mar y es llevada a los continentes por medio del denominado ciclo del agua. En dicho ciclo, por medio de la energía solar, el agua se evapora del mar dejando en el las sales que lleva disueltas. El agua evaporada se desplaza por la atmósfera en estado gaseoso impulsada por las corrientes de aire. Cuando se dan las condiciones adecuadas el agua se condensa, forma nubes y estas precipitación (lluvia o nieve). Si la lluvia o la nieve se produce en la tierra emergida, una parte de la misma fluye en los ríos, otra se va al subsuelo y otra parte queda almacenada en forma de hielo. Ya tome el hombre el agua de ríos, embalses o del subsuelo esta provendrá de la lluvia y se hallará sujeta al volumen y periodicidad de esta.

¿Por qué falta agua?

El ciclo del agua, aunque aporta en general grandes cantidades del líquido vital, es limitado. En las distintas zonas climáticas del planeta lloverá siempre una cantidad de agua mas o menos similar todos los años que podrá variar en función de si se trata de un año seco, normal o húmedo. En definitiva el agua dulce es un recurso renovable aunque limitado.

En la actualidad la población humana sigue creciendo exponencialmente de forma descontrolada y, como se ha visto, el agua dulce que necesita, aunque abundante en muchos sitios, es limitada.

No obstante, en estos momentos, quizá el hecho más determinante que ocasiona la falta de agua que empiezan a sufrir algunas sociedades se deriva del mal uso y derroche que se hace de la misma. El volumen y densidad poblacional que se han alcanzado en muchas regiones del planeta requiere que se haga un uso más racional del agua de que dispone.

Por ejemplo son conocidas las enormes cantidades de agua que se pierden en las pésimas canalizaciones de suministro de muchas ciudades o redes hidrológicas. En algunos casos se estima que estas pérdidas llegan al 60% del agua transportada.

Por otro lado, la moderna forma de vida consumista ha favorecido en muchas ocasiones un uso irresponsable del agua. En numerosas zonas urbanas de países secos se han generalizado el cultivo de un modelo de jardín, con especies propias de regiones lluviosas, que no se adaptan a la pluviometría de la zona y que por lo tanto requieren de sistemas de riego. El extremo de este hábito se ha producido en algunas zonas desérticas y semidesérticas en las cuales se han llegado a instalar campos de golf que demandan grandes cantidades de agua.

También en los usos cotidianos de los individuos existen malos hábitos que provocan un consumo de agua mucho mayor del realmente necesario. Las duchas y baños demasiado prolongados, el uso del agua a presión proveniente de mangueras para hacer el mismo trabajo que se podría hacer con una escoba, técnicas incorrectas de lavado de coches que derrochan grandes cantidades de agua, etc…

El problema de la escasez de agua se acentúa en los momentos de sequía. Las sequías se caracterizan por un nivel de precipitaciones inferior a las medias habituales. Aunque las sequías periódicas son un factor normal y hasta predecible de los climas, tal como están estructuradas las sociedades actuales, tienen una muy negativa incidencia en las actividades humanas.

Existen formas muy sencillas y de muy fácil asimilación que puede ayudar a un consumo responsable y a reducir enormemente la cantidad de agua empleada en el hogar.

Medidas para ahorrar agua

El ahorro del agua pasa en primer lugar por racionalizar el consumo. Con los hábitos adecuados es posible realizar exactamente las mismas actividades, pero consumiendo considerablemente menos agua. Las siguientes sencillas medidas le ayudarán a ahorrar agua de forma efectiva.

En casa

1 Coloca dos botellas llenas de agua en el interior de la cisterna del inodoro. De esa manera se ahorrará de 2 a 4 litros de agua cada vez que se tire de la cadena.

2 No use el inodoro como cubo de basura, para ello instale un cubo junto al sanitario.

3 Cuando se lave los dientes o se afeite, cierre el grifo mientras lo hace. Ábralo exclusivamente cuando vaya a usar el agua.

4 Dúchese en vez de tomar un baño. Mientras se ducha cierre el grifo cuando se esté enjabonando. Emplee el tiempo justo en la ducha, Una ducha de 5 minutos es suficiente para lograr una buena higiene.

5 Arregle cualquier avería en grifos o cañerías. Un grifo que gotea pierde hasta 30 litros al día.

6 Lave sus platos y su ropa en máquinas electrodomésticos. Se ahorra mucha más agua que lavándolas a mano. En caso de no disponer de máquina para lavar la ropa o los platos, hágalo con el menor agua posible. Una técnica para lavar la ropa a mano con poca agua consiste en emplear un cubo con agua y detergente para enjabonar toda la ropa, y luego escurrir las prendas al máximo antes de aclararlas con poca agua. Para lavar los platos con poca agua, enjabone primeramente todos los platos y cubiertos y deposítelos en la pila. Después vaya enjuagando uno a uno con un chorro pequeño de agua. El agua que va cayendo sobre los platos que aún no han sido enjuagados va quitándolos el jabón. Cuando llega el turno de aclararlos es poco el jabón que les queda y muy rápido el aclarado.

7 Use su lavadora y su lavavajillas con carga completa. Sea cuidadoso en la elección del programa adecuado. El agua del segundo aclarado es posible emplearla para regar sus plantas.

8 Use la cantidad de cloro o lejía estrictamente necesaria ya que dificulta el trabajo de las depuradoras. Emplee de preferencia detergentes ecológicos sin fosfatos.

9 Instale difusores y demás elementos ahorradores de agua en los grifos de su casa

10 Recolecte el agua de lavar las frutas y verduras y de las cocciones de las mismas para regar las plantas o incluso para tirar de la cadena en los inodoros. Para ello solo coloque un recipiente en el fregadero y lave las verduras o arroje el agua de las cocciones sobre el. Esta estrategia también la puede utilizar cuando lave sus platos. Los detergentes no son perjudiciales para las plantas, más aún, pueden aportarlas nutrientes. (En cambio el cloro o lejía es letal)

11- Recolecte el agua fría que en algunas duchas es necesario dejar salir antes de que llegue la caliente. Es posible emplear esta agua para cualquier actividad, ya que se trata de agua totalmente limpia.

Ahorro de agua en el hogar

Colocar difusores en los grifos (consejo 9), colocar un acolchado en las macetas (consejo 16), colocar botellas en la cisterna del inodoro (consejo 1) y recolectar y reutilizar el agua utilizada para lavar frutas (consejo 10) son consejos que le ayudaran a ahorrar y a utilizar mejor el agua.




En el jardín

12 En su jardín emplee plantas de preferencia autóctonas. Estas están perfectamente adaptadas al régimen de lluvias de su región. Es posible que están plantas para verse con un aspecto óptimo puedan requerir algunos riegos, pero estos serán mucho menores que empleando especies de plantas de regiones más lluviosas.

Puede emplear plantas no autóctonas que le den un tono exótico a su jardín. Lo más recomendable es que estas sean de zonas mas secas (si es posible que prosperen y siempre que no exista riesgo de que se conviertan en plagas). En caso de emplear plantas de climas más húmedos procure que estas sean pocas.

En nuestro artículo jardines bioclimáticos- jardines que consumen poca agua encontrará información de interés en este sentido.

13 Riegue sus plantas al anochecer. De esa forma evitará que se pierda una parte importante de agua por evaporación.

14- Coloque un recipiente de un tamaño lo más grande que pueda en donde desagua los canalones que recogen el agua de lluvia que cae en los tejados. El agua de lluvia se puede utilizar para múltiples fines, desde regar las plantas del jardín, hasta tirar de la cadena en los escusados o lavar la ropa. Cuando no llueva cierre el recipiente para que no se pudra el agua

15- Si ha seguido los consejos 7, 10, 11, 14 emplee el agua recogida en las actividades domésticas para el riego de sus plantas.

16- En las macetas y alrededor de los árboles y plantas siempre que sea posible coloque un “acolchado” hecho de paja, restos de césped (o pasto) o de hojas secas. Esto impedirá que el agua se evapore del suelo estando de esta forma más disponible para la planta. Con este procedimiento se pueden llegar a reducir la necesidad de riego entre la mitad y un cuarto

jardin de plantas xerofilas

Jardin de cactus

Mediante la elección de especies adecuadas es posible obtener jardines de gran belleza con el empleo de muy poca o ninguna agua

Dispositivos de ahorro de agua para instalar en las casas

Existen determinados dispositivos domésticos que se pueden adquirir en los comercios que ayudan a disminuir el consumo de agua en las casas manteniendo plenamente la funcionalidad. Es decir que ayudan a hacer lo mismo pero consumiendo menos agua.

Entre ellos se encuentran los difusores. Se trata de dispositivos que se instalan en las salidas de los grifos y que cambian la forma del flujo del agua. Con ellos se consigue que el agua se difumine y abarque un plano mayor y que para lavar se emplee menos tiempo y menos presión, lo que supone un ahorro de agua.

Los difusores se pueden emplear en lavabos, fregaderos y duchas. Existen muchos tipos de difusores; desde los más sencillos, que son una simple pieza de plástico, hasta los más complejos para duchas que con sofisticados sistemas logran que salga menos cantidad de agua pero con mayor presión y eficacia en el lavado.

Otro dispositivo ahorrador son los inodoros de doble carga. Estos disponen de dos botones para hacerlos funcionar; uno pequeño para descargas pequeñas (liquidas) y otro para descargas grandes (sólidas). Este dispositivo permite en buena medida optimizar el uso de agua para este fin.


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