| Ventajas
en los edificios
También
existe una serie de ventajas que las azoteas ajardinadas
aportan al ambiente en el interior de los edificios
así como a sus habitantes.
Mejora
el aislamiento en el interior del edificio-
la cubierta vegetal y sobretodo el sustrato sobre el
que se asienta son un excelente aislante térmico.
De esta manera se consigue tener casas más calidas
en invierno y más frescas en verano, reduciendo
el uso de elementos de climatización con el consiguiente
ahorro de dinero y de emisiones de Co2 a la atmósfera.
Protege
del exceso de radiación solar en el verano sobre
el edificio.
Las plantas captan la radiación solar y hacen
sombra sobre el sustrato y por tanto sobre el edificio,
haciendo una labor similar al de un toldo.
Mejora
y alarga la vida de la capa impermeable del edificio-
En las azoteas convencionales sin jardín, la
radiación ultravioleta del sol degrada, con el
paso del tiempo, la capa impermeable que protege al
edificio de la filtracion de agua, volviendola quebradiza.
Esta capa impermeable quebradiza es entonces menos resistente
a los movimientos de dilatación y contraccion
provocados por los bruscos cambios de temperatura entre
el dia y de la noche de las tejas o losas sobre los
que está colocada cuarteándose y permitiendo
el paso del agua.
Por
el contrario, en las azoteas ajardinadas la capa impermeable
queda protegida con la colocación de la tierra
que alberga las plantas, evitando físicamente
que la radiación solar UV llegue hasta ella y
la degrade. Además, al ser el sustrato un elemento
aislante neutraliza los cambios de bruscos de temperaturas
y evita la dilatación y la contracción
de las tejas o losas. El resultado es un alargamiento
considerable de la vida útil de la superficie
impermeable.
Crea
espacios de recreo y relajación para los habitantes
del edificio- Un jardín en la
azotea se convierte en un espacio privado donde los
habitantes del inmueble pueden relajarse, pasear, leer,
tomar el sol. Pueden favorecer asimismo los contactos
sociales en el caso de ser un edificio habitado por
varias unidades familiares.
Permite
el cultivo de alimentos- En la parte
ajardinada se hace posible cultivar verduras y frutas,
propiciando el autoconsumo de productos naturales.
Incrementa el valor de una propiedad-
Una azotea ajardinada puede dar más valor
a un inmueble por aportar todo el cúmulo de ventajas
arriba expresadas .
Estructura
de las azoteas ajardinadas.
Un
procedimiento simple para aportar elementos vegetales
a una azotea consiste en colocar en ella múltiples
jardineras y tiestos donde se alberguen las plantas.
Sin
embargo el auténtico sistema de ajardinamiento,
mucho más espectacular y rico, y que crea un
autentico jardín que se beneficia plenamente
de todos los beneficios de este sistema, consisten en
disponer toda una capa de sustrato que cubra amplias
superficies de la azotea y que permita la plantación
de césped/pasto y/o de una gran variedad de plantas.
Este sistema es en esencia reproducir un suelo natural
en la azotea.
Para
ello será necesario preparar la superficie de
la azotea para evitar las filtraciones de agua y la
aparición de goteras u otros problemas estructurales
en un futuro, asi como disponer lo necesario para el
desarrollo de las plantas.
En
la preparación será necesario disponer,
de mínimo, de varias capas de material:
En
primer lugar, sobre la cubierta, es necesario disponer
una superficie impermeable, que evite las posibles filtraciones.
Sobre
esta superficie de dispone entonces un material drenante
(arcilla expandida colocada en seco o grava de canto
rodado, por ejemplo) que permita el paso del agua y
no del sustrato y que evite encharcamientos.
A
continuación se dispone el sustrato adecuado
(tierra) donde se desarrollan las plantas.

En
toda instalación de una azotea ajardinada es
conveniente consultar a personal técnico competente
en el cálculo de estructuras que verifique que
la azotea permite la colocación sin riesgo del
peso extra que supone una capa de tierra y de plantas.
Tipos
y soluciones de jardines en azoteas.
Existen
diversas variedades de jardines que se pueden colocar
en las azoteas de los edificios, casi tan variados como
los que se pueden ofrecer los jardines en tierra. Entre
ellos podemos destacar.
Jardín
de esparcimiento- jardines para el disfrute
y relajación de los habitantes del edificio.
Se pueden conformar empleando diversas especies vegetales
y distintos criterios estéticos en función
del clima y de los recursos que se deseen emplear para
su cuidado. Se recomienda emplear mayormente flora local
o en áreas de lluvias escasas o estacionales.
especies bien adaptadas a la sequía como xerófilas
o cactáreas entre otras. También requisito
es que sean resistentes al viento, pues en las alturas
la fuerza del viento siempre es mayor que a nivel del
suelo
Huertas-
También es posible instalar en la zona ajardinada
de la azotea una huerta y así lograr un cierto
nivel de autoconsumo de productos naturales. En principio
se pueden cultivar los mismos vegetales de los que se
podrían cultivar en una huerta a ras de suelo.
Es incluso posible instalar una red de riego por goteo
o emplear el riego por goteo
solar, técnica muy sencilla y económica
que solo requiere de botellas de plástico y que
permite gastar hasta 10 veces menos agua empleando además
la energía del sol.
Puede
ser interesante colocar una pila de compostaje o bermicompostaje
por el cual los desechos vegetales de la huerta o los
desechos orgánicos de la basura de los habitantes
del edificio se conviertan en abono natural para las
plantas.
Invernaderos-
En la azotea, aprovechando la gran insolación
que existe en este espacio puede ser interesante la
instalación de un invernadero para el cultivo
de plantas exóticas o para la obtención
de verduras fuera de temporada.
Estanques
con animales-
como elemento estético complementario al jardín
es viable la colocación de estanques con peces
e incluso de pequeñas cascadas.
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