|
En
la mayoría de las urbes existen espacios en los
que se han integrado árboles y plantas y otros
elementos vegetales, tales como plazas ajardinadas,
paseos y avenidas arboladas y jardines botánicos
etc. En el modelo de ciudad tradicional estos elementos
vegetales quedan confinados a determinados espacios
delimitados, existiendo una clara distinción
entre los edificios de ladrillo, piedra y/o hormigón
de aspecto estéril y los jardines y espacios
vegetales de aspecto verde y vivo
Sin embargo
con la introducción de las azoteas ajardinadas
en los medios urbanos, esta línea de separación
empieza a difuminarse y ya el edificio empieza a cambiar
su tradicional aspecto estéril por otro verde
y vivo. La moderna aparición de las fachadas
vegetales ahonda más en este aspecto y permite
difuminar aún más esta separación
entre lo vegetal y lo construido, permitiendo una integración
más completa de lo uno en lo otro.
¿Que
son las fachadas vegetales?
Las fachadas
vegetales representan un concepto semejante al de las
azoteas ajardinadas solo que adaptadas a los muros verticales.
En si consiste en disponer una capa de sustrato (tierra)
sobre un muro para permitir el desarrollo de vegetales.
Con este procedimiento se puede lograr que un muro que
normalmente es yermo y sin vida, pueda albergar un jardín,
y que lo habitantes tanto de la vivienda como de los
alrededores de ella puedan disfrutar de las ventajas
que aporta.
Existen
diversas técnicas y procedimientos para lograr
criar las plantas en vertical, permitiendo, la mayoría
de ellas, la adaptación a distintas extensiones
y formas de muros.
No todo
tipo de plantas se pueden cultivar en una pared vegetal,
deberán ser especies de pequeño porte
y que cuenten con la capacidad de crecer o de adaptarse
a crecer en vertical. Las elecciones mas lógicas
y populares son las plantas tapizantes de diversos géneros,
ya que estas en su medio natural suelen crecer en terraplenes
no horizontales. En cualquier caso en la elección
de especies adecuadas se tienen en cuenta aspectos tales
como el clima, la disponibilidad de agua, la orientación
concreta de la fachada en relación con su disponibilidad
de luz solar, sus requerimientos de nutrientes, etc.
Siempre
la mejor opción son las especies con las capacidades
comentadas que sean autóctonas. Así se
evita la siempre arriesgada introducción de especies
vegetales alóctonas (de fuera del medio natural
donde se realice la fachada) que pueden reproducirse
de forma incontrolada en el medio natural y afectar
o entrar en competencia con las especies locales. Adicionalmente
también las plantas autóctonas serán
las mejor adaptadas al medio ambiente ya que han evolucionado
para ese medio en concreto.

Partes de una
fachada vegetal
Existen
muchos modelos y técnicas seguidas por los fabricantes
de este tipo de fachadas para lograr el cultivo de vegetales
en las paredes, sin embargo prácticamente todas
tienen los siguientes elementos comunes.
Marco
contenedor- Todas las fachadas vegetales
cuentan con un elemento que contiene las plantas y el
sustrato y que permiten con diferentes métodos
adosarlo a los muros. Pueden ser de materiales plásticos
o metálicos y de variadas formas . En muchas
ocasiones también se trata de elementos modulares
que permiten una fácil instalación y una
fácil adaptación a las formas de la fachada.
El marco
contenedor esta diseñado también para
permitir que la tierra (sustrato) en la cual crecen
las plantas de puedan mantener en posición vertical
sin caerse. En ocasiones este se cubre con capas de
fieltro o de otros materiales para fijar el sustrato
y después se hacen agujeros sobre él,
para acceder a la tierra en la cual plantar las semillas
o esquejes de las especies seleccionadas.
En otras
ocasiones simplemente se hace crecer la planta en posición
horizontal y cuando las raíces ya han fijado
la tierra se pone en posición vertical logrando
que esta quede estable.

Sustrato
(tierra)-
Toda planta debe contar con un medio que le proporcione
nutrientes y una base para fijar sus raíces y
sostenerse. En principio se busca alcanzar un equilibrio
en el cual la capa de tierra sea lo más fina
posible y que permita el cultivo adecuado de las especies
seleccionadas.
Sistema
de riego- Las plantas en posición
vertical deberán regarse de forma artificial,
ya que en muchas ocasiones recibirán muy poca
o ninguna agua de lluvia. En método normalmente
elegido es el riego por goteo. Esta técnica consiste
en dejar caer gotas de agua desde lo alto de la fachada
la cual se va deslizando por el sustrato de toda ella.
El sobrante de esta agua se recoge en la parte inferior
en un canal. En muchas ocasiones también se le
aportan nutrientes al agua de riego para así
evitar que el escaso sustrato aportado pueda llegar
a empobrecerse, surjan carencias nutritivas en las plantas
y que estas puedan debilitarse y morir.

Canal
en el que se recoge el agua sobrante del riego de la
fachada |