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La
Universidad Arts et Métiers Paris Tech concurrió
al Solar Decatlón Madrid 2010 con su propuesta
de vivienda « Napevomo ? ».
“Nápévomó?”
es un vocablo de la lengua Cheyenne que significa “¿te
sientes bien?” El término fue escogido
para bautizar la vivienda como reconocimiento al profundo
respeto que sentía esta cultura autóctona
americana por la naturaleza.
Lo más
llamativo de esta vivienda a simple vista, es el concentrador
parabólico situado en la cubierta que quizá
es el sistema solar activo más interesante e
innovador de cuantos se presentaron a concurso.

Estructura
y Materiales de la vivienda.
Como
la mayoría de las viviendas participantes del
concurso, Napevomo basa su estructura constructiva en
elementos prefabricados. Estos quedan configurados en
cuatro grupos principales; el suelo, los muros preequipados,
los módulos del techo y los acabados exteriores.
Esta
estrategia de construcción prefabricada aporta,
a juicio de los diseñadores de la vivienda, una
serie de ventajas. Por un lado se busca obtener una
mayor reducción de costes en el proceso y una
mayor calidad de los componentes. También se
logra hacer un uso más eficiente de las materias
primas, con una reducción importante de los desperdicios
que se producen.
Además
se optimiza la energía que se requiere para el
transporte de la vivienda a su emplazamiento final,
ya que solo se envía los materiales estrictamente
necesarios para la construcción de la casa. Por
último, la correcta configuración de los
materiales permite la posibilidad de ampliar la vivienda
en un futuro, según sea la necesidad de sus habitantes,
de una forma muy sencilla, simplemente adquiriendo los
nuevos componentes y montándolos.
Los materiales
de la vivienda se basan principalmente en la madera
y sus derivados.
Para
la estructura de la casa se emplea la madera del pino
obtenida de forma local (dentro del contexto francés)
de las explotaciones forestales sostenibles de las Landas
en el sudoeste francés. En esta zona de Francia
existen grandes extensiones de cultivo del denominado
pino marítimo. Este material es considerado por
los creadores de Napevomo como renovable, ya que al
ser de cultivo se esta produciendo de manera constante.
El empleo de este material para la vivienda también
se considera como una forma de retener carbono. ya que
este queda fijado (no se degrada y libera a la atmósfera)
en la estructura de la casa.
Para
las paredes se han usado también otros materiales
naturales derivados de la madera; la fibra de madera
y la guata de celulosa. Para la obtención de
ambos elementos se ha recurrido al reaprovechado y reciclado
de otras actividades. Para obtener la fibra de madera
se han usado los desechos de los aserradores mientras
que en el caso de la guata esta proviene del reciclado
de periódicos usados.
En las
ventanas, elemento este especialmente sensible de cara
a mantener una vivienda bien aislada, los diseñadores
de Napevomo optaron por emplear un doble marco. Uno
interior de madera que mejora el aislamiento térmico
a la vez que la estética y otro externo de aluminio,
capaz de resistir a las inclemencias del tiempo. Ambos
enmarcan un conjunto de tres capas de vidrio con cámaras
de aire intermedias que permiten el paso de la luz a
la vez que ofrecen un gran aislamiento térmico.
Estrategias
solares pasivas
En
invierno, los ventanales de la fachada sur captan la
radiación solar para calentar la vivienda. Parte
de este calor queda almacenado en el suelo denso de
arcilla de la vivienda y es liberado lentamente en los
momentos más fríos.
Por
otro lado, el excelente aislamiento a base de fibra
de madera y de guata de celulosa de los muros y techos
ayuda a mantener el calor ganado en el interior.
La disposición
en planta de la casa, favorece también la conservación
del calor, ya que el bloque técnico, no ocupado
por los habitantes, se sitúa en la fachada norte
de la vivienda. De esta forma ofrece una protección
extra contra las condiciones adversas del invierno.
Durante
el verano, la situación se invierte. En este
momento se busca evitar lo más posible la ganancia
de calor solar. Así, para evitar la entrada de
los rayos solares por los ventanales dispuestos al sur,
esta fachada cuenta con un alero que proyecta sombra
al interior de la vivienda en esta epoca del año
con rayos solares poco inclinados.
En verano,
el denso suelo de arcilla, actuando como masa térmica,
ayuda a temperar el ambiente evitando los picos de temperatura,
y por consiguiente manteniendo un ambiente más
fresco en los momentos más calurosos del día.
También en esta época del año,
es el aislamiento de las paredes protege el interior
de la vivienda del calor exterior.
A fin
de conseguir un efecto refrigerante adicional, la vivienda
dispone en su fachada este de una cubierta vegetal con
riego automático. Durante el verano las plantas
transpiran agua lo que por un lado refrigera las paredes
(para el proceso de evaporación se requiere un
calor, que en este caso es absorbido de las paredes)
y por otro aporta una humedad extra al entorno de la
vivienda.
La vivienda
cuenta también bajo el suelo con una capa de
materiales de cambio de fase. Estos materiales cuando
la temperatura en el interior de la vivienda sube, cambian
del estado sólido al líquido absorbiendo
calor en el proceso. Cuando la temperatura baja, este
material se solidifica y libera el calor que tenia almacenado.
De esta forma se evitan los picos de temperatura. El
sistema de ventilación hace circular el aire
a través de estos materiales permitiendo un intercambio
de calor muy eficiente entre el aire de la casa y los
materiales de cambio de fase.
La madera,
material protagonista de Napevomo?, gracias a su capacidad
Higroscópica, es decir a su capacidad para absorber
o expulsar humedad en función de las condiciones
atmosféricas, ayuda a mantener el ambiente en
el interior de la vivienda saludable reduciendo la necesidad
de ventilación con sus potenciales pérdidas
de calor y evitando tener que usar una barrera de vapor.
Es por ello por lo que los creadores de la casa afirman
metafóricamente que las de Napevomo son “paredes
que respiran” |